La investigación sobre los efectos saludables del aceite de oliva comenzó hace 60 años, con el primer trabajo de Ancel Keys y Grande Covián, el Estudio de los siete países, donde se demostró que las poblaciones que consumen grasas insaturadas, sobre todo aceite de oliva, tienen menor incidencia de infartos de miocardio y menor índice de colesterol en sangre.